El perfil del concurso de acreedores en España ha cambiado de forma estructural. Según los últimos datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en 2025 se presentaron 74.739 concursos en los juzgados de lo mercantil, un 30% más que el año anterior. El crecimiento no vino de las empresas, sino de las personas físicas sin actividad empresarial, que aumentaron un 36,3% respecto a 2024 y ya representan el 89% del total de concursos presentados.
De la crisis empresarial a la insolvencia familiar
Durante años, el concurso de acreedores se asoció casi exclusivamente al cierre de empresas. Hoy esa imagen ya no responde a la realidad. La mayoría de los procedimientos que llegan a los juzgados mercantiles corresponden a particulares que, tras acumular deudas que ya no pueden afrontar, recurren a la vía judicial para reordenar su situación económica, muchas veces a través del mecanismo conocido como Ley de Segunda Oportunidad.
Este cambio de perfil coincide con el aumento paralelo de las ejecuciones hipotecarias, que crecieron un 35,6% en 2025, casi el doble que el año anterior. Ambos datos apuntan en la misma dirección: son las economías familiares, y no las empresariales, las que están soportando el peso del sobreendeudamiento en España.
Por qué sigue siendo un mecanismo poco utilizado
A pesar de que la Ley de Segunda Oportunidad lleva vigente desde 2015 y ha sido reforzada por reformas posteriores, buena parte de la población que podría beneficiarse de ella todavía no la conoce o la percibe como un procedimiento reservado a situaciones extremas o a empresarios. En la práctica, cualquier persona física, tenga o no actividad económica, puede acogerse a este mecanismo si cumple los requisitos legales, y el resultado puede ser la exoneración total o parcial de las deudas pendientes.
El desconocimiento, unido en muchos casos al estigma social de reconocer una situación de insolvencia, provoca que muchas personas retrasen la consulta con un profesional durante meses o años, alargando innecesariamente una situación que tiene una salida legal clara.
Qué hacer si te encuentras en esta situación
Si tienes deudas que no puedes afrontar y llevas tiempo posponiendo buscar asesoramiento, lo recomendable es analizar tu situación cuanto antes. No todas las deudas ni todos los perfiles son iguales, y un análisis previo permite saber con claridad qué mecanismos legales aplican a tu caso concreto y qué plazos conviene tener en cuenta.
En Gradsal llevamos años acompañando a particulares y autónomos en procedimientos de insolvencia y Segunda Oportunidad. Si es tu caso, o el de alguien cercano, contacta con nosotros para valorarlo sin compromiso.
